Vas a hacer un cambio importante en el sitio (una actualización grande, una migración, un rediseño) y no querés que los visitantes se encuentren con la mitad del trabajo hecho. La solución parece obvia: poner una página de mantenimiento. Lo que no es tan obvio es que hay una forma correcta de hacerlo y una forma que, sin que se note a simple vista, le dice a Google que tu sitio dejó de existir.
El error que no se ve pero cuesta caro
Cuando activás una página de mantenimiento sin configurar nada más, en muchos casos el servidor responde con el código de estado que normalmente indica que todo salió bien (una respuesta exitosa), simplemente mostrando un texto distinto. El visitante ve el aviso de mantenimiento y no nota nada raro. Pero un buscador que rastrea esa dirección en ese momento interpreta otra cosa completamente distinta: que esa página ahora tiene ese contenido de forma permanente, y puede empezar a reemplazar en su índice lo que tenía guardado por el aviso de mantenimiento.
Si el mantenimiento dura unas horas, probablemente no pase nada grave. Si dura varios días con esa configuración incorrecta, corrés el riesgo real de que las páginas del sitio se reindexen mostrando el aviso de mantenimiento en lugar del contenido real, y volver eso atrás no es instantáneo.
El código correcto: 503
La forma correcta de comunicar un mantenimiento temporal es con el código de estado 503, que significa exactamente eso: "el servicio no está disponible en este momento, pero es temporal". Es la señal que le dice a un buscador "no me reindexes ahora, volvé a intentarlo en un rato", en lugar de "esto cambió para siempre".
Con el código 503 bien configurado, un rastreador que pasa durante el mantenimiento no reemplaza el contenido indexado: simplemente anota que en ese momento no pudo acceder, y vuelve a intentarlo más tarde. El posicionamiento que ya tenías queda protegido mientras dure la ventana de mantenimiento.
Un detalle adicional que conviene sumar: el mismo código puede incluir una indicación de cuánto tiempo aproximado va a durar la interrupción, para que el rastreador sepa cuándo conviene volver a pasar en lugar de reintentarlo antes de tiempo.
Qué mostrarle al visitante mientras tanto
Que el código técnico sea el correcto no significa que la página tenga que ser fea o vacía. Una buena página de mantenimiento tiene tres elementos: un mensaje claro de que es algo temporal y no que el sitio desapareció, una estimación honesta de cuánto puede durar si la tenés, y alguna forma de contacto o de seguimiento si el visitante necesita algo urgente.
Lo que conviene evitar es una página completamente en blanco o un error genérico sin explicación: genera la sensación de que el sitio está roto, no de que hay un trabajo en curso, y eso afecta la percepción de quien llega justo en ese momento.
Cuánto tiempo es razonable dejarla activa
Para cambios chicos (una actualización de plugins, un ajuste de configuración) el mantenimiento debería durar minutos, no horas. Para trabajos grandes (una migración completa, un rediseño extenso) puede justificarse dejarla más tiempo, pero con el código 503 correctamente configurado esa ventana deja de ser un riesgo para el posicionamiento, siempre que no se extienda de forma indefinida.
Como referencia práctica: si el trabajo va a demorar más de un día, vale la pena reconsiderar si realmente hace falta bajar el sitio entero, o si se puede hacer por partes, dejando el resto funcionando mientras se trabaja en una sección específica.
Si el trabajo se extiende más de lo previsto, actualizá el mensaje visible con una nueva estimación en lugar de dejar la fecha original vencida a la vista. Un aviso desactualizado genera más desconfianza que uno honesto que reconoce la demora.
Cómo activarla sin bloquearte a vos mismo
Un error frecuente al armar la página de mantenimiento es dejar sin acceso ni siquiera a quien está haciendo el trabajo. Lo habitual es configurar una excepción para tu propia dirección, de forma que vos veas el sitio real mientras el resto de las visitas ve el aviso, y puedas verificar el trabajo en curso sin tener que desactivar el mantenimiento cada vez que necesitás mirar algo.
Alternativas a bajar el sitio entero
No todos los trabajos justifican poner en mantenimiento el sitio completo. Si el cambio afecta solo una sección puntual (una parte del catálogo, un formulario específico), evaluá si tiene sentido dejar el resto del sitio funcionando con normalidad y aislar el aviso solo a esa parte, en lugar de cortar el acceso a todo por un trabajo acotado.
Para trabajos que sí requieren bajar todo (una migración de base de datos, por ejemplo, donde el contenido puede quedar inconsistente mientras se ejecuta), ahí sí tiene sentido el mantenimiento completo. La regla práctica es simple: cuanto más acotado el trabajo, más acotado debería ser el aviso.
Y si el trabajo se puede planificar, elegí el horario de menor tráfico del sitio para hacerlo. Aunque el código 503 proteja el posicionamiento, sigue habiendo visitantes reales del otro lado, y hacerlo en el momento de menos actividad reduce cuántas personas se encuentran con el aviso en lugar del contenido que buscaban.